
Las altas cifras de consumo llevan asociadas resistencias bacterianas múltiples que otros países de nuestro entorno no tienen
En Ávila, Zamora, Salamanca y Soria hay consumos en torno a 21-22 DHD (dosis diarias por mil habitantes y año), mientras que Burgos, Segovia, Valladolid Este y El Bierzo los hay en torno a 16-17 DHD. El área de Valladolid Oeste destaca en la mínima por su 13,46 DHD. Los autores del trabajo han subrayado que “en el conjunto del área estudiada hubo importantes diferencias de consumo de antibióticos de uso sistémico”. A su juicio, “se hace necesario valorar los factores que pueden influir en la prescripción antimicrobiana con el fin de reducirla y mejorarla”.
De acuerdo con el estudio, elaborado por profesionales de hospitales y centros de salud de Valladolid y publicado en la revista de Semergen, la sociedad de Medicina de Familia, son las provincias más envejecidas y las que tienen mayor porcentaje de población rural las que destacan por el alto consumo de antibióticos. No hay que olvidar que las altas cifras de consumo llevan asociadas resistencias bacterianas múltiples que otros países de nuestro entorno no tienen.